domingo, 16 de enero de 2011

Michel Doucet da una interesante charla en Paraguay.

Redacción tomada del siguiente enlace: http://www.abc.com.py/nota/la-polucion-luminica-hizo-que-la-gente-se-olvidara-del-cielo/


Michel Doucet es un destacado científico francés, investigador de la Comisión de Energía Atómica de Francia, pero no puede hablar del tema y prefiere hablar de su gran pasión, la astronomía y astrofotografía.

Doucet está al frente de un club de astronomía en Francia denominado Societé Astronomique de Touraine en Tauxigny, en las afueras de la ciudad francesa de Tours.

En nuestro país tuvo la oportunidad de visitar el Centro Astronómico Bicentenario para conversar con miembros de la nucleación dedicados a la astrofotografía, visitó el Observatorio de San Cosme y Damián donde fue declarado por la Municipalidad como “Visitante Ilustre”.

El científico vino a nuestro país gracias a que tuvo en su casa en Francia como huésped a Nuria Cino, durante sus estudios de intercambio por AFS entre los años 2008 y 2009. La joven también fue alumna del profesor Blas Servín, del Centro Astronómico del Bicentenario, y así se hicieron los contactos.

El club de Astronomía de Doucet tiene unos 30 años y anteriormente estaba en la ciudad de Tours; sin embargo, debido a la polución lumínica debió trasladarse más hacia el sector rural. Fue así que en 1998 se creó otro club, el actual, a unos 40 kilómetros de la ciudad en la Ville de Tauxigny.

“La polución lumínica hace que la gente de las ciudades se olvide de mirar el cielo. Cuando hay este tipo de contaminación y polvo eso hace que no se vean las estrellas y por tanto el cielo ya no es lindo para observar ni para estudiar”, señaló al comentar que se quedó fascinado con el firmamento que observó desde el Chaco Paraguayo. “El cielo allí es otra cosa, es impresionante”, precisó.

Agregó que tanto en los países de Europa como en Sudamérica, y por tanto Paraguay, los profesores no conocen mucho de Astronomía y por tanto es un tema del que no hablan mucho. Otro problema es la existencia de pocos clubes de Astronomía, de ahí que es interesante el proyecto de enseñar en los colegios y a los adultos qué hacen estos clubes.
Doucet está convencido de que en el currículum educativo debe ponerse mayor énfasis en el estudio de la astronomía porque a partir de ella “nacen todas las otras ciencias: Matemáticas, Física, etc.”, incluso las lecciones estudiadas como las distancias y la medida de los ángulos.

Pero, ¿en qué momento la humanidad dejó de lado a la Astronomía, tan importante en la antigüedad? Fue la pregunta que le hicimos. “La astronomía es una ciencia que empezó con el hombre, en el corazón del hombre con las estrellas fugaces que lo impresionaban al surcar el cielo y luego quedaron guardados. ¿Cuándo dejó de interesar? No lo sabemos. Pero hubo un desarrollo por parte de algunos y fue dejado de lado por muchos otros”, acotó. Para los hombres muy curiosos -destacó- la astronomía puede aportar muchos conocimientos porque es muy amplio su campo.

Precisamente, la difusión de la Astronomía está en los planes de Doucet que quiere encarar trabajos conjuntos con el Centro Astronómico Bicentenario. “Tenemos un proyecto de valorizar San Cosme y Damián, donde está el planetario y el telescopio, junto con un calendario horizontal de la época de los jesuitas.

Lo que me gustaría construir allí es lo que se llama esfera armilar que es un instrumento que data de la antigüedad y es muy pedagógico. Sirve para que los niños y adultos puedan comprender la mecánica celeste, por ejemplo el cambio de las estaciones”.

Para instalar la esfera armilar en primer lugar se requiere autorización por tratarse el sitio de un patrimonio de la humanidad protegido por la Unesco. El objeto sería diseñado y construido en Francia y se lo traería luego a Paraguay. “Tiene un metro de diámetro y va sobre un soporte. Se puede girar y mover en varios sentidos y se puede calcular por ejemplo la latitud de San Cosme, con la de Quito, en Ecuador y así ver cómo llegan los rayos del sol en los dos lugares”.

Doucet destacó lo realizado por el Prof. Servín en San Cosme hasta donde van grupos de excursionistas a ver el observatorio y acampar para ver el cielo. “Esto mismo se hace en Francia y tendríamos que ayudar a los que promueven la astronomía entre los jóvenes. Aunque no parezca que haya gente interesada en el tema, los niños de entre diez a doce años son los que están muy curiosos del tema”.

En cuanto a su hobby, la astrofotografía, dijo que es muy difícil y un tanto complicado, pues se debe contar con equipos y paciencia para ir captando las imágenes e ir superponiendo. Explicó que captar una imagen a veces lleva 10 minutos de exposición y hay que ir superponiendo, puesto que la Tierra sigue moviéndose durante esos 10 minutos.



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